Monday, July 12, 2010

Holland 0-1 Spain

Mustafa Stitou (1974- ; trans. David Colmer)



Magnificent if sagging ass.
She is so magnificent. She'd drive a blind
man mad at night.
A poke, dear madam, will stoke
the fire in your cunt
whisper in your ear
love should never be less than tailor-made
you coming? I'll make you a winter coat, a summer frock,
and both a perfect fit.
First ask you for a light.


Luis de Góngora (1561-1627)



De la brevedad engañosa de la vida

Menos solicitó veloz saeta
destinada señal, que mordió aguda;
agonal carro por la arena muda
no coronó con más silencio meta,

que presurosa corre, que secreta,
a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
fiera que sea de razón desnuda,
cada Sol repetido es un cometa.

¿Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
en seguir sombras y abrazar engaños.

Mal te perdonarán a ti las horas:
las horas que limando están los días,
los días que royendo están los años.

Sunday, July 11, 2010

Thanks

For anyone who has been clicking on the names of any of the poets mentioned here in the Poetry World Cup, it must be obvious that I owe a huge debt to the Poetry International Web, the website of the Poetry International. Thanks a lot. A real shame that Armenia didn't qualify.

Uruguay 2-3 Germany

Emilio Frugoni (1880-1969)



Definición

La ciudad en que vivo es una gran aldea.
con sus casitas chatas de techo de azotea
y su espíritu chato como su arquitectura.
En fin, que tiene el genio igual a la figura.
Sin embargo, su vida no carece de encanto,
el encanto de un sueño quieto, mas no profundo,
al cual llegan afónicos los rumores del mundo ...
Su ritmo es cadencioso, lento como el de un canto
de cuna.

Pero aquí gira en tanto
La diabólica rueda de la Fortuna ...


Nico Bleutge (1972- ; trans. Hans-Christian Oeser, Gabriel Rosenstock and the author)



then the heat slowly eased itself
off the balcony and the eyes were more easily

diverted from the houses. the white
satellite dishes at the windows

already the first lights began to glow
encapsulated blue and green.

when the eyes wanted to stray between
the boardings there was a red

plastic bag in the air gleaming far above
it floated by and gradually gave the gaze

some focus until it sat softly and calmly
behind the eyelids

Friday, July 09, 2010

Pink Fairy Armadillo



We were in the Museum of the Americas today and saw a guitar made out of an armadillo shell. Pichiciego here might make a ukelele.

Current Favourite Sentence

On Monday, I shall be at the European Council of Ministers and I shall be asking for a fishing ban on Paul the octopus so the Germans do not eat him.

Thursday, July 08, 2010

Germany 0-1 Spain

Silke Scheuermann (1973- ; trans. Michael Hofmann)



The Tattoo Artist

Everything etched into the skin
Edged in in black
Even the sun abruptly risen
on the shoulder blade
is rimmed in black

None of the customers
knows how long he
spent looking for
superior black ink
Sometimes he found himself
very much alone with his craziness and his menagerie

The shop was open
but no one went in
They missed
the big-eyed sea-snake
rippling over a sinew

the troll making up
to the shinbone
the little crucified Christ
All the swallows eagles initials
The tattoo artist’s conversation

while showing off his designs
See he says Enjoy the lustre
I’m a weakling
someone who stamps a soul
onto the likes of you
But what is life if not
transmutations of hurt
years spent leafing through blueprints
and then a different finger
chooses the best one of all: Death

Bernardo Atxaga (1951- ; trans. Amaia Gabantxo)



Partial Chronicle of the 70s

It was a time when everyday life spilled
cockroaches over people non-stop,
and everyone cried in their rooms
in sniffs or wails - both styles were good.
It was a time when people were afraid and screamed
if in the night a bell or a shot woke them -
and it was on the third-floor flat, or a mistake.

It was a time when we, the young people,
read pornography by the white
tiles of public lavatories, where
we, sometimes, had nosebleeds.
It was a time when winter came close,
and promised deaths, not all of them natural -
when deep in the heart everyone
hoped for a call, or a letter, and I did too.

And it was indeed winter, and geese flew
in the sky in a "w" formation,
and it was cold and rainy, and there was a strike
in the midst of an Asian flu epidemic.
And a bar owner, I remember, cited business
reasons when forbidding homosexuals from entering;
tramps reinforced their cardboard homes -
and squirrels, I remember, left the forest and
held up a supermarket screaming, Hands up,
Where's the safe with all the walnuts?

And then carriages full of silence arrived
to fight street by street, home by home,
against Nouns, against Adverbs,
and I was there, it was terrible, oh my God.
And the clinics gave out anti-everything pills,
the banks handed out multicolored leaflets
that read: Pray, but from work don't stray;
and one evening, at last, she called
from very far away, and her words reminded
me of love, and tasted slightly of honey -
It was a time when everyday life spilled
cockroaches over people non-stop,
and everyone cried in their rooms
in sniffs or wails - both styles were good.

Uruguay 2-3 Holland

Julio Herrera y Reissig (1875-1910)



El suspiro

Quimérico a mi vera concertaba
tu busto albar su delgadez de ondina,
con mística quietud de ave marina
en una acuñación escandinava...

Era mi pena de tu dicha esclava;
y en una loca nervazón divina,
el tropel de una justa bizantina
en nuestro corazón tamborilaba...

Strauss soñó desde el atril del piano
con la sabia epilepsia de tu mano...
¡Mendigo del azul que me avasalla

-en el hosco trasluz de aquel retiro-
de la noche oriental de tu pantalla
bajó en silencio mi primer suspiro!...


Ed Leeflang (1929-2008; trans. Ed Leeflang)



Regarding the evil one

What difference does it make if he exists,
you sleep, half waking, yet you sleep
eventually through the visions
of pits that were just covered up
and little boats, chock-full
that cross wide waters
of piles of needless legs
and high black heaps of shoes
at some deserted site,
of evil that you have escaped
which needs you bitterly
to do it heart and soul.

Monday, July 05, 2010

Gloria Stuart (1910- )



Which rather tangentially brings me to this:



Which I hope doesn't ruin your day.

Saturday, July 03, 2010

Paraguay 0-1 Spain

Hérib Campos Cervera (1905-1953)



Huella de hombre

I
En memoria de los Hijos de la selva
que agonizan y mueren en silencio en
el vasto imperio del Quebracho.

Este es Benigno Rojas: hijo y nieto de hacheros
y hachero él mismo. Viene de selvas torrenciales
y está como de paso frente a mí, porque siempre
camina hacia otras selvas cada vez más lejanas.

Lo veo marchar llevando sobre la cruz del hombro,
el fulminante símbolo de su poder: el hacha;
y siento que en su pulso rotundo le circula
-como en perpetuo flujo-, la fuerza y el coraje.

Es el Hachero. Viene de selvas torrenciales.
Su alzada poderosa recorta una silueta
de aborigen, tallada sobre un friso de piedra.

El instinto certero de vientos y de lluvias
le da esa taciturna sabiduría de anciano
y aunque apenas levanta dos décadas de vida,
sus experiencias llevan una herencia de siglos.

Es todo brazos. Tiene sobre el antiguo sitio
de la sonrisa, un tajo que le madura el gesto;
la frente toda: un amplio lugar de sufrimientos,
donde vidas y muertes libraron su batalla.

Sellado de miseria, lleva un sombrero roto
para cubrir el rudo tumulto de su pelo,
un recuerdo de viejas altanerías le sube
por el torrente ardido de la sangre, a los ojos.

II

Esta es la Selva. En ella su existencia se expande
hasta llenar sus densos dominios germinales.
Respira el sostenido perfume de las hojas
y en la solemne cúpula del aire mañanero
va eligiendo los cantos de pájaros amigos
que regirán la rítmica jornada de sus horas.

Y cuando en rojos círculos, los límites del día
despuntan, el hachero, poderoso de orgullo,
sacude la cabeza para alejar el sueño.

Cincuenta metros dentro de su reino, detiene
sus pasos e investiga con cauteloso atisbo
las invisibles huellas de las bestias nocturnas.

Cuando sus ojos cumplen la selección certera
del tronco favorable,
baja el hacha; se arranca los harapos del torso;
lubrica con saliva las palmas de las manos
y comienza su rito con taciturna furia.

Sube el hierro y de vuelta, su filo incandescente
con impacto tremendo se incrusta en la corteza.
Regresa diez, cien veces sobre la misma vértebra,
hasta que la garganta desgarrada se rinde
y entre un furor de gritos, se acuesta en la picada.

Luego vendrán, en lenta sucesión de torturas:
el corte de los brazos -la dulce cabellera
que en amistad de pájaros vivió quinientos años-,
y la final injuria de ser oreado al viento
su corazón sangrante, lampiño y desolado.

Después, lo que suceda ya no tendrá importancia:
viajar, quedarse quieto o arder, será lo mismo.
Ni las nubes del alba, ni pájaros, ni lluvias
recostarán su vuelo sobre la cruz difunta.

La selva castigada, se duele de sus llagas
petrificando el alma de sus hijos intactos.
A izquierda y a derecha de sus heridas, yacen
la sangre milenaria y el corazón constante,
con las venas abiertas y el canto sofocado.

El humus -que ha labrado la columna tranquila
del árbol y le ha dado su dulzura de sombras
(y que nunca, en mil años, descansó en su tarea
de levantar la lenta catedral de un quebracho)-,
llora, junto a las rojas cicatrices y tiende
sobre las venas rotas sus manos de substancias
para que en los futuros milenios no perezcan
los encendidos brotes que duermen bajo tierra.

III

Tras la blindada puerta duerme el Oro encerrado.
Lo guardan hombres duros, de corazón metálico,
más fríos que las hojas del hacha y más tenaces
que el músculo tenaz de los hacheros.

Infinitas planillas, con infinitos números,
tamizan el trabajo del Hachero de Bronce.
Drenan los calculistas la sangre peregrina,
hasta dejar un pálido puñado de centavos.
Abren, al fin, la puerta blindada y con sus garras
de pájaros nocturnos -como quien da la vida-,
su paga dan al hijo diurno de la Selva.

Después... Es el camino; los puertos; las nostalgias
de amor y la guitarra y el cuchillo y la caña.
Lento o precipitado rodaje hacia el agobio;
siempre es igual: un día, de nuevo hacia la noria;
el hacha compañera sobre la cruz del hombro
y un infinito sueño colgado de los párpados.

Y así una vida entera. Los hijos: con anemia;
la mujer: amarilla de pestes y fatigas
y él, en perpetuos trances de enganches y despidos.

IV

Y su final fue duro, como es duro el oficio;
como también es dura la materia que amasa
y es duro el hierro ciego del hacha compañera.

Ciertamente. Un domingo, en que iba de retorno
-con la noche ya entera tapando los caminos-,
vio cruzar un ardiente relámpago de acero.
Desde el costado izquierdo
bajó una catarata caliente y fragorosa
buscando el nivelado descanso de la tierra.

Vieja ley de cuchillos lo llamó por su nombre,
sin darle tiempo alguno para mirar el ceño
del que lo ató a la tierra del canto y del gusano.
Un eco, casi helado, de relinchos de potros
le fatigó un instante los tímpanos dormidos
y un silencio de tiempo sin voz le fue cayendo
sobre el cristal velado de los ojos.

Cuando quiso la mano dolerse de sí misma
y buscó asir el grito que se le estaba yendo,
sintió que le pesaba más que el hacha: la vida,
y que la cruz del hombro lloraba por marcharse.

Un sueño de guitarras, de puñales y música
le completó la muerte que ya llevaba dentro,
y entre la luz de sombras, de su fin reiterado,
sus turbios ojos vieron levantarse, muy lejos,
sobre un alto horizonte de oxidados contornos
una cruz de quebracho de brazos encendidos
-velando el firme sueño- y en ella, recostada,
-sosteniendo el sombrero y en actitud de espera-,
el hacha compañera de hazañoso recuerdo...


Gonzalo de Berceo (1195?-1246?)



Milagro IX: El clérigo simple

Era un simple clérigo pobre de clerecía,
dicie cutiano misa de la Sancta María,
non sabia decir otra, diciela cada día,
más la sabia por uso que por sabiduría.

Fo est misacantano al Bispo acusado
que era idiota, mal clérigo probado;
Salve Sancta Parens sólo tenie usado,
non sabie otra misa el torpe embargado.

Fo durament movido el Obispo a saña,
dicie: nuncua de preste udí atal hazaña;
diso: dicit al fijo de la mala putaña
que venga ante mí, no lo pare por maña.

Vino ante el Obispo el preste pecador,
habie con el grand miedo perdida la color,
non podie de vergüenza catar contral señor,
nuncua fo el mezquino en tan mala sudor.

Dísoli el Obispo: preste, dime verdat,
si es tal como dicen la tu neciedat;
dísoli el buen ome: señor, por caridat
si disiese que non dizría falsedat.

Dísoli el Obispo: cuando non has cïencia
de cantar otra misa, nin has sen, nin potencia,
viédote que non cantes, métote en sentencia:
vivi como mereces por otra agudencia.

Fo el preste su vía triste e desarrado,
habie muy grand vergüenza, el daño muy granado,
tornó en la Gloriosa ploroso e quesado,
que li diese consejo, ca era aterrado,

La Madre precïosa que nunca falleció
a qui de corazón a piedes li cadió,
el ruego de su clérigo luego gelo udió;
no lo metió por plazo, luego li acorrió.

La Virgo gloriosa, madre sin dición
apareciol' al Obispo luego en visión;
díjoli fuertes dichos, un bravielo sermón,
descubrióli en ello todo su corazón.

Díjoli bravamientre: Don Obispo lozano,
¿contra mí porqué fuste tan fuert e tan villano?
Yo nuncua te tollí valía de un gano,
e tú hasme tollido a mí un capellano.

El que a mí cantaba la misa cada día,
tú tovist que facia yerro de heresía;
jugástilo por bestia e por cosa radía,
tollísteli la orden de la capellanía.

Si tú no li mandares decir la misa mía,
como solie decirla, grand querella habría,
e tú serás finado hasta el trenteno día,
desent verás que vale la saña de María.

Fo con estas menazas el Bispo espantado,
mandó enviar luego por el preste vedado,
rogol' quel perdonase lo que habie errado,
ca fo en él su pleito durament engañado.

Mandólo que cantase como solie cantar,
fuese de la Gloriosa siervo del su altar,
si algo li menguasse en vestir o calzar
el gelo mandarie del suyo mismo dar.

Tornó el ome bono en su capellanía,
sirvió a la gloriosa Madre Sancta María,
finó en su oficio de fin cual yo quería,
fue la alma a la gloria, a la dulz cofradía.

Argentina 0-4 Germany

Silvina Ocampo (1903-1993)



Ruego

Quiero otras sombras de oro, otras palmeras
con otros vuelos de aves extranjeras,
quiero calles distintas, en la nieve,
un barro diferente cuando llueve,
quiero el férvido olor de otras maderas,
quiero el fuego con llamas forasteras,
otras canciones, otras asperezas,
que no haya conocido mis tristezas.


Thomas Kling (1957-2005; trans. Peter Filkins)



Serner, Karlsbad

where even in posted areas
the censors babbled.

tall granite masses.
smoky snow. I knew

nothing, seventy-two,
about edleweiss, ocher

houses of the emperors’ realm,
or an otherwise-remembrance:

“speak more clearly”
in karlovy vary.

. . . the (midday?) sun, weakened,
reflected by mirrors; where

the schnapps served in cut glass
and the talk bounced around

the shining marble. karlsbad sounds:
“o, speak more clearly” in smoky

snow, “every noun
a round trip ticket.” SERNER

who left prague as well
headed for the gas.